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martes, 30 de mayo de 2017

La laguna legal de los productos integrales en España

Aitor Sánchez García

Bio El blog de Aitor Sánchez #NutriciónRTVE



Tras el programa de anoche en Cuatro sobre el falso pan integral mucha gente está preguntando cómo identificar una harina, pan o pasta integral de verdad.
Aquí tenéis esta guía por si os puede ser de utilidad



   domingo 9.oct.2016    por Aitor Sánchez  
http://blog.rtve.es/nutricionrtve/2016/10/la-laguna-legal-de-los-productos-integrales-en-espa%C3%B1a.html


Este titular es a grandes rasgos lo que sucede en España, con una laguna legal enorme que permite declarar como "integral" alimentos que en realidad están compuestos por harina refinada.
¿En España hay que usar algún % concreto para aquí algo sea integral?
No. De hecho tenemos en España una barra integral con un 0% de harina integral. Toda ella es refinada, pero luego le añaden salvado, y así le aumentan la fibra.
Podríamos decir que aquí la tónica, es considerar integral a lo que tiene fibra, aunque sea añadida a posteriori. EEUU tampoco lo hace muy bien, les vale con que el ingrediente mayoritario sea integral, independientemente del % total.
¿Esto es así en todos los países?
Holanda por ejemplo, solo permite llamar a un pan integral si tiene al menos la mitad de su harina integral. Alemania lo hace mejor, y exige un 90% para el pan y un 100% para la pasta. ¿Qué sucede entonces en España?
Que a efectos prácticos se asume que un producto "rico en fibra" o "fuente de fibra" ya puede declararlo.
  • Fuente de fibra” es que ese alimento tiene 3g fibra/100g producto.
  • Si en su lugar se alegara, “alto contenido de fibra” garantiza el doble. Al menos 6g fibra/100g.

¿Es lo mismo rico en fibra que integral?
No, no lo es. 
Un cereal integral conserva más nutrientes y compuestos que si lo refinamos. Cualquier cereal integral es más completo que su versión refinada. Un cereal tiene tres partes principalmente: El salvado, el germen y el endospermo o grano. Cuando lo refinamos le quitamos el salvado y el germen, eso implica desproveerlo de fibra, minerales y vitaminas.
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Imagen: FAO/OMS
Esto nos deja en la situación que el cereal refinado le queda almidón y algo de proteína. Si lo tomáramos integral, no solo incorporaríamos más nutrientes, sino que además:
  • Nos saciaría más
  • No se elevaría tanto la glucemia en sangre
  • Reduciría el tiempo que otros compuestos indeseables están en contacto con el organismo.
  • Contribuye a un mejor tránsito intestinal
  • Provee a nuestra microbiota de nutrientes y favorece su crecimiento
 ¿Hay algún alimento en el que esta práctica sea más común?
Sí, en aquellos que se usen las harinas o las sémolas. El motivo es sencillo, si usas el cereal entero se notaría la adición de salvado, nos daríamos cuenta. Por eso un paquete de arroz es fácil encontrarlo integral 100%, no se le puede añadir el salvado luego sin que se perciba, se quedaría suelto en la bolsa. Pero sí que lo hacen en las masas, pasando desapercibido.
Por eso esta estrategia se hace principalmente en galletas, cereales de desayuno y panes.
Lo peor de todo es que estos alimentos se maquillan como saludables, sin embargo, no hay que olvidar que aquellos como galletas, son prácticamente harina con azúcar. Mucha gente se centra en el mensaje “con fibra” en el paquete, y nos tiramos a por ellas creyendo que son saludables.
Además de añadirles fibra, suelen incluirles otras grasas vegetales, jarabe de glucosa, normalmente ricas en w-6, nos hacen creer que es un alternativa saludable y no lo es. Por lo tanto, rico en fibra no es sinónimo ni de integral ni de saludable.

 ¿Qué hay de los panes de centeno, de pipas, multicereales… todas estas variantes?
Suelen ser más interesantes nutricionalmente, porque incluyen otros ingredientes más completos: Semillas, algún fruto seco… pero no garantiza que sean geniales.
Que tenga 3 cereales no es garantía de que sea integral. Lo mismo pasa con el pan de centeno, que a veces le añaden un porcentaje de centeno muy bajo, siendo la mayoría del pan de trigo, es una realidad muy fácil de ocultar debido a que el centeno es una harina marrón que es fácil de camuflar. En panes es imprescindible mirar los ingredientes. De ahí que el TIP de el último programa de TIPS de La2 fuese:

VER VIDEO

Algunas de las etiquetas que usó este programa para ilustrar esta realidad fueron:
1. Comparativa pastas
El color no es garantía suficiente para identificar un alimento como integral, hay harinas más oscuras que otras. Debemos ir a los ingredientes para conocer si la harina es de grano entero.
La etiqueta de pasta de la izquierda corresponde a un alimento integral "falso", ya que su primer ingrediente es harina de espelta pero no integral. Solo la de la derecha indica que su harina es integral, en este caso es además es el único ingrediente por lo que es 100% integral.
2. Pasta colores
No hay que olvidar que las pastas de colores no son necesariamente integrales. Esta por ejemplo es enteramente refinada, solo tiene un pequeño extracto de tomate, albahaca y remolacha para darle color.
3. Sémola colores no integral


sábado, 4 de marzo de 2017

Sánchez: «La industria alimentaria es la que marca nuestra dieta»

EL DIARIO VASCO.COM


AITOR

 SÁNCHEZ, DIETISTA-NUTRICIONISTA, AUTOR DE 'MI DIETA COJEA', «Nuestra calidad de dieta es nefasta. Ni siquiera existe un conocimiento por parte del estamento sanitario», critica. 


Aitor Sánchez es uno de los profesionales más activos en las redes sociales.
Aitor Sánchez es uno de los profesionales más activos en las redes sociales.



















Que los huevos suben el colesterol, que una copita de vino es buena para la salud, que el desayuno de los niños tiene que tener leche con cacao y galletas... Estos son algunos de los mitos alimenticios que Aitor Sánchez, (Albacete, 1988), trata de desmentir desde hace años en su blog, 'Mi dieta cojea', que ahora ha convertido en libro. Este dietista-nutricionista, que denuncia la fuerte presión que la industria alimentaria tiene sobre nuestra dieta, ofrecerá hoy una charla en el Aula DV (Aquarium, 19.30 horas).
- ¿Por dónde cojea nuestra dieta?
- En nuestro país el principal problema dietético es que tomamos demasiados productos ultraprocesados. Más de la mitad son precocinados, bollería, embutido, galletas, dulces... y eso desplaza a alimentos que son más saludables. Se nos ha enseñado mal a drede, porque quien ha sentado cátedra en materia de nutrición en nuestro entorno ha sido la industria alimentaria. Prácticamente, la mitad de los mitos que aparecen en el libro son perpetuaciones en las que la industria ha contribuido mucho. Como que el desayuno tiene que ser azucarado o como que el vino y la cerveza son saludables.
- ¿No lo son?
- Somos el único país en el mundo que los incluimos en nuestra pirámide nutricional. Eso es una irresponsabilidad, se ríen bastante de lo que recomendamos. Se ha dado un ejercicio oculto de promoción por parte del sector vinícola español y el Instituto Cerveza y Salud, que lo que es realmente es un músculo de promoción de la cerveza.
- ¿Considera que la sociedad tiene un conocimiento sólido sobre alimentación?
- Estamos teniendo una calidad de dieta que es nefasta, y se debe no solo al entorno tan poco saludable en el que vivimos, sino a la desinformación. Ni siquiera existe un conocimiento por parte del estamento sanitario. Hoy en día quienes dan recomendaciones de salud pública en materia de alimentación son profesionales sanitarios que no están formados en nutrición. Los propios nutricionistas hemos sido formados por expertos de profesiones distintas a la nuestra. Esto está cambiando poco a poco, cada vez hay más profesores de universidad que son dietistas. Pero es que además en España se da la particularidad de que somos el único país de la Unión Europea que no tiene dietistas-nutricionistas en la sanidad primaria. Y viendo los datos que tenemos por ejemplo de obesidad infantil, es alarmante.
- Precisamente en sus charlas señala que solo un 1% de los niños en España son delgados. ¿Qué pasa con el resto?
- El último estudio del Ministerio de Sanidad señala que el 23,2% de los niños tienen sobrepeso y el 18,1% obesidad. Es decir, casi la mitad de los niños españoles están por encima de un peso saludable. La estrategia de prevención de obesidad que hemos tenido en España nos ha llevado a la cabeza mundial en obesidad infantil, por encima incluso de Estados Unidos.
- ¿En qué se está fallando en el caso de la nutrición infantil?
- Los niños desayunan galletas con colacao, a media mañana un bollo y a media tarde un bocata de chorizo. Son ingestas que solo tienen azúcar y sal, y eso no puede ser. Pero si los padres ven en el supermercado que las galletas de dinosaurios o los bollos de chocolate están avalados por los pediatras, los compran porque creen que son sanos.
- ¿Entonces la culpa la tiene la publicidad?
- La industria, la publicidad y la legislación. Es normal que depositemos nuestra confianza en las autoridades sanitarias. Si la asociación de informáticos dice que un antivirus es el mejor, yo me lo creo. ¿Por qué no interesa legislar la publicidad o el etiquetado, que se sabe que funciona, o se prohiben los anuncios con famosos? Otros países han reducido las tasas de obesidad con estas medidas. Aquí no se hace porque eso implicaría meterle mano a la industria alimentaria que es, insisto, el 'lobby' que diseña las campañas alimenticias en el Estado.
- Si no tomamos pasta integral, semillas, harina de centeno o quinoa, ¿no estamos comiendo sano?
- Es cierto que se está dando una supermagnificación de las propiedades de los conocidos como 'superalimentos'. Las semillas de chía o de lino, la quinoa, el trigo bulgur, el brócoli bebé, la col kale... Todos son alimentos saludables, lo que pasa es que como no se nos ha enseñado a relativizar sus efectos y sus propiedades, la gente se confunde. La gente escucha que la quinoa tiene mucha proteína, pero no más que unas alubias blancas. La col kale es fantástica, pero es la col rizada de toda la vida.
- Tiene más de 53.000 seguidores en Facebook, más de 15.000 en Instagram y más de 17.000 en Twitter. ¿Cómo se consigue?
- Diciendo verdades claras, entre tanta de desinformación la gente necesita que le digan: 'mira, ese yogur desnatado que piensas que es tan sano, tiene el mismo azúcar que una Coca Cola'. Así es como les queda claro. Pero al final, lo que hacemos nosotros como profesionales y divulgadores es despertar conciencias. Las decisiones importantes las tienen que tomar otras personas. Mientras no haya voluntad política y mientras la industria alimentaria tenga tanto peso en nuestro entorno, no habrá solución.
http://www.diariovasco.com/gipuzkoa/201703/02/aitor-sanchez-dietista-nutricionista-20170302002122-v.html?utm_content=buffer8ebaa&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer

sábado, 19 de noviembre de 2016

Chocolate y triptófano. ¿Pueden hacernos "felices"?


RTVE.es

  viernes 4.nov.2016    por   Aitor Sánchez

El último programa de Esto me suena coincidió con un día festivo, y como estábamos algo molestos por trabajar mientras el resto de gente estaba de parranda, decidimos mejorarnos el propio estado anímico y comentar cómo influye la alimentación en el humor de las personas.

Alimentación y estado de ánimo

(Ver Video)

¿Existe una dieta para la felicidad?
Depende de cómo se entienda. Si nos referimos a que la alimentación puede ayudarnos a estar mejor con nosotros mismos, conseguir objetivos como estar sanos, mejor rendimiento deportivo… sí puede contribuir.
Pero estas ideas de “la dieta para ser feliz” o “la dieta que te mejora el ánimo” son muy exageradas.
Tanto el estado de ánimo como el humor de una persona dependen de innumerables variables: la propia genética, las circunstancias personales, el estado físico y de salud, el entorno social e incluso el clima. Por lo que intentar buscar en la dieta la llave de la felicidad y del bienestar mental es cuando menos, utópico.
¿Puede haber alimentos que nos ayuden a estar más animados o incluso felices? Porque por ejemplo, esto se ha comentado mucho con el chocolate.
Al chocolate se le atribuye la capacidad de levantar el ánimo y servir de consuelo en momentos de melancolía. Pero realmente, y según una revisión sistemática publicada en 2013 parece que es bastante ambiguo.
En primer lugar, los efectos son con chocolate de alta concentración de cacao o con cacao puro. Es decir, ese popular chocolate con leche, que es el consumido por gran parte de la población, no entraría dentro de los parámetros. No vale cualquier tipo de chocolate. Y de todos modos, no se sabe cuál de los muchos compuestos bioactivos del cacao es el que podría tener esos efectos. No obstante, es complicado señalar un único "culpable" de entre todas estas sustancias, ya que muy probablemente el placer que provoca saborear este dulce tenga mucho más que ver. Hay que dejar de buscar siempre las respuestas en moléculas concretas, a veces es la sensación en su totalidad.
¿Entonces no hay ninguna molécula o nutriente que nos haga estar más contentos?
Según la publicidad sí, que se ha centrado mucho con el triptófano. Se trata de un aminoácido que es precursor de un neurotransmisor llamado serotonina que está fuertemente ligado al placer y bienestar mental. Por eso, muchas veces se recomiendan alimentos ricos en triptófano, o también a su suplementación aislada como "solución" para mejorar el estado de ánimo e incluso la depresión.
¿Qué alimentos son ricos en triptófano?
Los huevos, leche, cereales integrales, garbanzos, cacahuetes, plátano… Sin embargo una reciente revisión nos hace ver que aunque una dieta rica en triptófano puede tener un impacto positivo en el humor, este efecto depende muchísimo del estado del individuo, por lo que no parece que una recomendación general sobre ingerir más alimentos ricos en triptófano vaya a mejorar el humor así sin más.
Pero no solo se centra en eso este trabajo, que también señala la importancia de los antioxidantes para mantener buenos niveles de triptófano, y del ejercicio físico para generar serotonina. Por lo que al final, es algo tan sencillo como una dieta rica en fruta y verdura junto con un estilo de vida activo, esa seguiría siendo la recomendación más rigurosa.
Volvemos a lo de siempre: ¿Quieres felicidad? Pues come bien y haz ejercicio
¿Las cantidades que llevan los suplementos de triptófano son muy complicadas de alcanzar?
Para nada, las pastillas suelen ser de alrededor de 600mg de TRP.
Cantidades que se alcanzan diariamente con una alimentación adecuada, una ración de pavo (de verdad), de queso mozzarella, de soja o una tortilla con un par de huevos tiene cantidades muy similares.
¿Sabéis que resulta más efectivo que una pastilla? El comer acorde a tus valores.
Dieta felicidad mi dieta cojea
Esa coherencia ayuda a mantener un estado de bienestar anímico. No es a causa de los nutrientes ingeridos, pero sí que podemos resumirlo en “sentirse bien con lo que uno come”. Esto sueno muy happyflower, pero hay estudios que ponen de relieve esta relación de la dieta y el estado de ánimo por ejemplo en personas vegetarianas, cuya elección dietética puede repercutir en mejoras en su humor y estado de ánimo.
En la misma línea, hay estudios que señalan la relación entre la adherencia a un patrón dietético mediterráneo y una mejora del humor en adultos sanos. Parece ser que tener la mente tranquila con tus elecciones contribuye en parte a mejorar esta faceta. Mucho más que una pastilla, mucho más que una tableta.
http://blog.rtve.es/nutricionrtve/2016/11/chocolate-triptofano-mejorar-animo.html

Extremismo con la carne roja: Desde "la salchicha provoca cáncer", a "el jamón es un olivo con patas"



  martes 8.nov.2016    por Aitor Sánchez    
El año pasado se armó mucho revuelo en medios de comunicación sobre el monográfico de la OMS sobre la carne roja y el cáncer. Exactamente en ella se clasificaba a la carne procesada como cancerígena. Culpándola de aumentar el riesgo sobre todo de cáncer colorrectal.
En RTVE, tuvimos un encuentro digital para intentar explicar la magnitud del asunto pero hemos querido explicar en un programa de TIPS el verdadero riesgo de una manera más gráfica y entendible.



¿Cómo surge esta alerta?
Lo primero es entender que no es nada novedoso, esto ya lo sabíamos, y desde hace bastante: unos 7-8 años atrás. ¿Qué es lo que cambia? La repercusión y el modo en el que se ha comunicado en medios.
Las noticias de salud no se descubren de un día para otro, pero son muy jugosas y amarillas para hacer mal periodismo partiendo de un estudio o una comunicación. Sobre todo en la forma, en la que hubo extremos a la hora de llevarlo a la población general, desde los que decían que tomar una salchicha te iba a producir cáncer directamente, hasta las maniobras contrarias por parte de la industria cárnica para ocultar y minimizar la crisis informativa.
En este contraste de extremos hemos escuchado de todo, desde que el consumo de una sola salchicha puede causarte la enfermedad, hasta que la OMS exagera, y no podemos meter al jamón o el lomo embuchado en este saco. ¿Qué hay de cierto en esto? Ni una cosa ni la otra.
Podemos ver cómo hay una clara correlación entre el consumo de carne procesada y cáncer. Un caso concreto, es que en esta ocasión, se ha hecho mucho hincapié en la palabra “provoca”, “causa independendiente” sin tener en cuenta el resto. Habría que haber sido más prudente y decir en lugar “predispone” o “aumenta el riesgo”.
Que por cierto, los riesgos también han sido amarillos, porque se jugó con las cifras: el informe nos habla de “cada 50g de consumo de carne procesada, aumenta un 18% las probabilidades de contraer cáncer colorrectal” Así es, el mayor error es al hablar de riesgos sin explicarlos. Por un lado está el riesgo absoluto y por otro el riesgo relativo.
El riesgo absoluto se tiene en cuenta considerando toda la población. Un ejemplo de datos reales que se tendrían que haber dicho:
El 6% de las personas que consumen carne procesada presentan cáncer de colon. Mientras que el 5% de los no consumidores lo tienen. Es decir, consumir 50g de carne procesada/día aumenta un 1% la probabilidad de que aparezca. 
Este aumento, que sobre riesgo absoluto es solo un 1%. Se transmite como el riesgo de los consumidores es un 20% mayor que el riesgo de los no consumidores ¿Por qué? Por que 6, es un 20% mayor que 5. (Nota. 6/5= 1,2)
Hay una diferencia abismal en cuanto al impacto de comunicación. Cuanto mejor se expliquen estas cosas, mejor podrá entender la gente los riesgos.
 ¿Es equiparable el tabaco, el alcohol o la carne procesada?
No, porque no son igual de dañinas.
Aunque lo que ha hecho la OMS es ponerlas en el mismo grupo de riesgo: Grupo 1 “causa cáncer”. Esto es una cuestión de cómo de seguros estamos de que ese riesgo existe, pero no de que el riesgo sea igual.
  1
Una cosa es cómo de seguros estamos de que algo se relaciona con el cáncer, y otro concepto es el riesgo que tenga de producirlo. Podemos estar seguros de que tanto un cuchillo como un rifle pueden matar, pero uno es claramente más peligroso que el otro.
Haciendo una metáfora con un vaso de agua y una piscina, podríamos asumir que ambas situaciones tienen la misma evidencia de que te pueden mojar: estamos seguros de ello. Pero no implican el mismo riesgo. No es equiparable. Al igual que tampoco lo es el tipo de carne procesada, no es lo mismo un chorizo a la brasa, que un filete de jamón. Y no es lo mismo una salchicha que un cigarrillo. 
Lo que tampoco es responsable, es el de intentar minimizar y dejar a productos como el jamón serrano exentos de su contribución. Por supuesto que son versiones de carne procesada más saludable, pero acepciones como "el olivo con patas" centrándose solo en su contenido de ácido graso oleico es una irresponsabilidad y una falacia informativa muy grave.
¿De qué hablamos cuando nos referimos a carne procesada?
Con carne roja: ternera, cerdo, cordero, caballo o cabra.
Con carne procesada a aquella transformada por salazón, curado, fermentación, ahumado…
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Se inncluyen por tanto frankfurts (perros calientes/hot dogs/salchichas), jamón, carne en conserva, y cecina o carne seca, así como carne en lata, y las preparaciones y platos preparados o salsas a base de carne.
En líneas generales deberíamos reducir consumo de carne en general en nuestro país, ya que se come mucha carne en España: 164g/día y persona, de los cuales unos 40g al día es de derivados. Y la que se coma, debería ser eminentemente fresca o sin procesar. 
¿El jamón serrano y el lomo embuchado formarían parte de la carne procesada?
Sí, desgraciadamente para nuestros paladares sí. Es cierto que estos alimentos no tienen tan mala composición nutricional que por ejemplo una salchicha tipo Frankfurt o la mortadela, pero tienen las características propias de la procesada: La sal, el azúcar, las féculas que tienen los derivados que desplazan la microbiota intestinal hacia una más dañina…
En cuanto a cantidades, teniendo en cuenta que es completamente prescindible el consumo de estos alimentos, lo "recomendable" es que CUANTO MENOS MEJOR
¿Por qué supone un mayor riesgo la carne roja frente a la blanca?
No se sabe muy bien. No parece haber un único motivo, sino un conjunto de ellos. La carne roja tiene más hierro. El hierro por supuesto que de por sí no causa cáncer, pero hay algunos mamíferos que tienen genes defectuosos en su metabolismo en los que esta cuestión puede promover la aparición del cáncer.
Otra explicación es que la hemoglobina al degradarse puede dañar las células intestinales, junto además a las nitrosaminas que se forman en el cocinado a altas temperaturas de la carne que tiene nitritos (como los embutidos). Estas nitrosaminas son cancerígenas.
Son muchas las hipótesis, y probablemente sea el conjunto de ellas lo que lo explique.
¿Cómo podemos hacer que la carne sea menos dañina?
  • No chamuscarla, a mayor temperatura mayor creación de aminas, hidrocarburos
  • Evitar calentar sobre todo salazones, embutidos, ahumados
  • Acompañar con frutas y verduras siempre ya que los antioxidantes reducen aparición de nitrosaminas.
  • Acompañamiento con verduras, la carne no debe ser la protagonista del plato.
Teniendo en cuenta que es su consumo a nivel nutricional es completamente prescindible como cualquier otro grupo alimentario, podemos concluir que la carne sí que puede estar en nuestra alimentación saludable, pero que debería tener mucho menos protagonismo que el que posee ahora.
Y por supuesto, en el caso de querer consumirla, priorizar producto fresco y sin procesar. En cuanto a la procesada, se puede consumir de manera esporádica, pero a nivel de salud lo más sensato y responsable es comunicar que aunque no causa cáncer directamente, cuanto menos se consumar mejor para nuestra salud.

http://blog.rtve.es/nutricionrtve/2016/11/carne-roja-salchicha-cancer-jamon-olivo-patas.html?utm_source=Rtve&utm_campaign=c5035dec0e-Newsletter-17nov16&utm_medium=email&utm_term=0_0fa4bab61b-c5035dec0e-99443825



lunes, 24 de octubre de 2016

Hay vida más allá de las papillas infantiles. ¡Se puede comer comida!


AITOR SANCHEZ

       domingo 23.oct.2016    por Aitor Sánchez   




Es llamativo como en nuestro contexto la alimentación infantil no se entiende ni se contempla sin elementos comerciales como papillas, leches de continuación o biberones. Muchas veces, hay un confusión muy grande sobre su conveniencia y necesidad, dado que las familias tienen muchas veces falta de recursos para seguir una alimentación infantil saludable. Concretamente en este post nos centraremos sobre que juegan las papillas.

¿Por qué las papillas no son una alternativa saludable?
Porque son básicamente cereales refinados con azúcar que están copando la dieta de los niños, y no dejan por un lado que haya alimentos más interesantes, y en algunos casos restan protagonismo a la lactancia materna.
Según la Organización Mundial de la Salud, "todos los niños deben empezar a recibir otros alimentos, además de la leche materna, a partir de los 6 meses de vida. La alimentación complementaria debe ser suficiente, lo cual significa que los alimentos deben tener una consistencia y variedad adecuadas".

Recomienda claramente que los niños deben alimentarse los primeros 6 meses de vida con lactancia materna EXCLUSIVA. De esta manera es un sinsentido dar papillas azucaradas a los 4 meses, o basar la alimentación en una única textura, o elementos que puedan cambiar el sabor convencional de los alimentos, como el azúcar o la sal añadida.

¿Papillas a los 4 meses? ¿En sustitución del pecho? 
Un niño de 4 meses, si no toma el pecho lo que debería tomar es leche de fórmula, pero en ningún caso papilla.
Y ya, a partir del 6º mes empezar a introducir otros alimentos que no necesariamente son papillas. Por tanto no se debe confundir la papilla como un alimento que sustituye a la lactancia materna, porque esa función recae en la lactancia de fórmula.

Por tanto, lo que es altamente criticable es recomendar papillas de manera sistemática para todos los niños y más desde los 4 meses. Es más, los 1000 primeros días de vida la alimentación infantil tienen una excesiva presencia de productos infantiles con un perfil muy poco saludable:




Conferencia en Naukas2016 que vislumbra la alimentación que sigue una persona desde que nace en nuestro país, y el bombardeo publicitario de numerosos productos alimentarios.

El controvertido etiquetado de la papillas infantiles
Varios profesionales sanitarios han escrito posts y análisis como este, este y este que subrayan la baja calidad nutricional que las marcas de papillas que podemos encontrar en nuestros stand de supermercados y farmacias presentan.
Entre los rimeros ingredientes es casi una norma encontrar 
Harina hidrolizada de cereales (además refinada), azúcar, maltodextrina... 
Prácticamente todas tienen azúcar como segundo o tercer ingrediente.

¿Son saludables las papillas sin azúcar?
No es una garantía. Varias papillas se anuncian como “sin azúcares añadidos”pero no es sinónimo de un producto saludable.
Esos otros compuestos como “maltodextrina” “cereales hidrolizados” o “cereales dextrinados” son harinas pre-digeridas. Es decir, no solo son cereales refinados, (harina blanca sin salvado ni germen) sino que encima, ese almidón está ya “cortado” para que se absorba "mejor", pero esto es solo la parte que se quiere destacar a nivel publicitario.

El dextrinado o el hidrolizado es un proceso para acortar los hidratos de carbono complejos del cereal en simples (pasan de cadena corta a hidratos de cadena corta que se absorben mucho más rápido porque su estructura es más parecida al azúcar, ya que están pre-digeridos.
Así se obtiene un cereal que sabe más dulce y encima la ley permite declarar en la caja como "sin azúcar" y venderlo como tal.

¿Hay marcas que tenga una composición más saludablese?
Sí, existen. Hay algunas preparaciones que se pueden adquirir en tiendas especializadas que venden papillas con harinas de grano entero, como arroz o avena integral. Están bien a nivel nutricional, ¿el problema? Que son caras, muy caras comparadas con lo que ofrecen. Comprarlas suponen adquirir prácticamente harina integral a unos 11-12€/kg.

Una posibilidad más barata es comprar en casa harina de arroz, o incluso copos de avena, cocerlos, y así tener una papilla más saludable y barata que las convencionales. Además se le puede añadir la propia leche materna o de fórmula.

¿Son las papillas caseras la panacea?
Serían una mejor alternativa, sin duda. Si una familia hace ese cambio ya ha avanzado una barbaridad respecto a otros niños alimentados con las papillas comerciales. Pero el modelo de alimentarse a base de papilla no es el ideal. En sí mismo, no es el estándar de la alimentación infantil.

Por un lado acostumbrando a texturas que son siempre iguales, ultrafinas. Todo el sabor que recibe el niño es excesivamente homogéneo. Además de que el niños no mastica, no manipula el alimento… A los bebés a partir de los 6 meses les podemos dar comida machacada para que ellos mimos se pringuen, vayan manipulando y vayan interactuando con los alimentos.

El objetivo de la alimentación complementaria es adaptar al bebé a lo que se come en casa. Al niño se le puede hervir arroz, una patata, machacar un poquito de pollo, de huevo, de fruta, queso fresco sin sal, requesón, legumbres machacadas…

¡Simplemente comida adaptada a la edad y situación del niños! ¡Hay vida más allá de la papilla! 
No tiene sentido hacer girar la alimentación de los niños sobre cereales predigeridos, cuando la comida convencional es mucho más nutritiva. Hay tres signos principales que nos indican que podemos empezar el proceso de la alimentación complementaria:
  • El bebé sostiene la cabeza cuando está sentado.
  • Coge los alimentos con la mano y se los lleva a la boca.
  • Ha perdido el reflejo de extrusión (no empuja hacia fuera los alimentos con la lengua)
 Esto suele ser a los 6 meses, pero hay bebés que lo hacen antes o después. A partir de ahí, comida. De hecho ahora está en alza el “Baby led weaning” que es la alimentación guiada por el bebé.

¿Qué es eso de Baby led weaning?
Tan sencillo como permitir al bebé que se alimente de lo que él quiera y se coma en casa. Es decir, exponerle alimentos saludables y seguros, y que el bebé vaya manipulando en condiciones de seguridad. Solo hay que tener en cuenta las precauciones típicas de las textura para evitar atragantamientos, y por supuesto las mismas aplicables a prevenir alergias:
  • Introducir alimentos de uno en uno, dejar 24h de margen.
  • Ofrecer alimentos nuevos en muy poca cantidad
  • Y tener en cuenta los antecedentes familiares de alergias. 
Por lo demás, distintas texturas, exploración con los colores, los olores y así se hace a bebé partícipe del proceso.

¿Qué NO puede comer un bebé? 
Hay que tener en cuenta algunos alimentos sobre los que tenemos alertas sanitarias como:
Acelgas y espinacas por nitratos.
Bebidas de arroz por el arsénico.
Grandes pescados azules por el mercurio
Además de por supuesto, obviedades como evitar pescado con espinas, carne con hueso o alimentos que puedan causar atragantamientos o sean muy fragmentables


http://blog.rtve.es/nutricionrtve/2016/10/hay-vida-m%C3%A1s-all%C3%A1-de-las-papillas-infantiles-se-puede-comer-comida.html